Historias de Racheal Kunoichi – *La Ninja Americana* #4 : “Lisiado Por Amor”
Historias de Racheal Kunoichi – *La Ninja Americana* #4 : “Lisiado Por Amor”
Autor: capc
1.- Cabe señalar que esta es una historia no oficial en donde menciono a
personajes del videojuego Martial
Champion (Campeón Marcial) de Konami, de la franquicia Double Dragón, y de la
popular franquicia de KOF de la SNK.
2.- Todos los derechos reservados pertenece(n) a la(s) compañía(s),
persona(s) que crearon a los personajes, imágenes y demás que se mencionan,
muestran en estas historias creadas por mi persona.
3.- Son historias que comparte en el Internet el mejor jugador del Perú solamente en el videojuego de la SFC "Super Formation Soccer 94", y quien es el admirador numero#1 en el Perú de la Ninja "Mai Shiranui" escribiéndole prosas, poemas y fanfics.
Personajes/Lugares creados por mi persona:
*Kanazawa; Es el lugar donde queda ubicado el clan ninja de
los ancianos que entrenan a Raquel.
Hisashi Kurosawa : El autor intelectual de la muerte de los
padres de Raquel.
Miyuzani (Miyu) : Maestro de Raquel.
Atsushi Yagani : Es el pretendiente de Raquel en Japón.
Gokunk : Líder de un clan subversivo de ninjas.
*Kanazawa : Es un lugar que si existe en Japón, y que solo
me lo imagino como el lugar donde vive Racheal (Raquel).
I
La joven adolescente de los largos cabellos como el oro y grandes ojos
como los zafiros, que ese día había cumplido quince años de edad, se encontraba
en su primer día de entrenamiento en el Dojo de la casa de los ancianos ninjas
que la salvaron de ser asesinada un tiempo atrás de unos ninjas asesinos. Tres
adultos personajes se la quedaban mirando a Raquel. El anciano le dice: Presta
atención muchacha, “Miyuzani” será tu sensei en todo el tiempo que dure tu
entrenamiento en esta casa. Es exigente en su entrenamiento, pero el resultado
final contigo será excelente, así que espero de vos mucho sacrificio y entrega…
¿cuento con vos, Raquel?. - ¡¡Sí!! – responde ella con fuerza en su voz. -
¡Miyuzani! – le dijo el anciano quien estaba al lado de su anciana esposa. El
experto artemarcialista de la mirada adusta y cabellos negros hace una leve
reverencia con la cabeza al anciano, y luego centra su mirada en la joven de
los cabellos dorados quien portaba un traje de entrenamiento color blanco. Yo seré
tu maestro de ahora en adelante muchacha, y desde ya te digo; que no esperes
que te trate como una delicada y bella flor de vuestros atrios mientras estés
en este dojo entrenando… ¿He sido claro?. -¡¡Sí!! – responde ella. El hombre de las
ropas negras le dice: ¡Sí! ¡Que!. Ella responde con fuerza en su voz: ¡¡Si Maestro!!.
Los ancianos miran de manera adusta a la joven del karategui blanco, sabían que
su entrenamiento de Raquel con el orgullo de su escuela de artes marciales,
Miyuzani, será exigente. El maestre del bigote y ojos negros le dice a la joven
de los cabellos amarrados como una trenza: ¡Escucha bien Raquel! Serán cuatro
años de sudor, sangre y lágrimas para ti, en donde después de esos cuatro años
terminara convertido tu cuerpo en una perfecta arma de combate, para seguir
enorgulleciendo a este honroso clan. ¿Está claro el propósito, muchacha?. ¡¡Si
Maestro!!. Y así, la simpática joven de los grandes ojos azules como el zafiro empezó
su arduo entrenamiento en la búsqueda de vengar la muerte de sus padres.
II
En alguna parte de la ciudad de
Yokohama, en un moderno edificio se encontraba las oficinas del hombre que dio
la orden directa para asesinar a los padres de Raquel, que fueron invitados con
engaños a Japón, para buscar arrebatarle la fórmula que permitía darle a la
semilla de la flor llamada rosa, cinco bellos colores, además de aumentar en
tres veces su fragancia para el olfato del hombre, lo cual convertiría al
científico que lo consiguiese, en uno de los hombres más importantes de su país.
Así también, en uno de los más ricos de Japón. El sujeto de nombre “Hisashi
Kurosawa” quien vestía un fino saco y pantalón color blanco, y corbata roja,
estaba cavilando, mientras revisaba los planos de la fórmula para que la
semilla termine en una rosa de cinco bellos colores. Ambos trabajamos en el mismo equipo, tu error fue confiarme lo que
estabas investigando amigo… Y no podía soportar que un americano lograse tal
proeza, así que tuve que hacer mi mejor actuación para que muerdas el anzuelo,
y me pudiese convertir en el dueño de esta fórmula que me hará el hombre más
famoso de mi nación… ¡Hisashi Kurosawa! ¡El hombre más importante de
Japón!. Mientras se sirve una copa de whiski acompañado de unos cubitos de
hielo, recuerda algo que le dijo el jefe de un clan de ninjas subversivos una
noche, y luego se dice a si mismo con el pensamiento: Viva o muerta, si es que aún sigue con vida, esa niña no tiene pruebas
que me incriminen con el asesinato de sus padres… Nadie
podrá detener mis ambiciones de poder, ni siquiera la hija de mi fallecido y
querido amigo.
III
Y los días pasaron muy pesados
para la joven de los dorados cabellos, quien en esos momentos solo tenía una
cosa en su mente; vengar a sus progenitores. A medida que pasaban los días,
ella iba recordando cosas como lo que vivió en la mansión de Hisashi Kurosawa, en
donde en esa noche ocurrió la tragedia en la carretera. Raquel pierde la mirada
cuando recuerda lo que escuchó detrás de la puerta del despacho de Hisashi
quien hablaba con un sujeto vía telefónica, y ella lo que recuerda es lo
siguiente: “Las tres cabezas rubias no
deben ver el amanecer”. Ella no tenía dudas de que el falso amigo de su
padre fue el autor intelectual del horrendo crimen, la noche en la que el
vehículo en que viajaban con dirección al aeropuerto de Tokio fue interceptado
por un grupo de cinco ninjas subversivos quienes le dieron muerte al conductor
del vehículo, y a dos de los tres americanos de cabellos rubios quienes iban de
regreso a los EE.UU. La anciana Hisa, quien es esposa del anciano líder del
clan de ninjas, la ve atribulada a la chica de los ojos azules, y luego le
dice: Confíame por qué muestras esos zafiros tan tristes mi niña… anda,
confíaselo a tu abuela. Raquel la abraza, con lágrimas que empezaban a caer de
sus mejillas, para luego decirle a la anciana: Por mi culpa… Por mi culpa mis
padres están muertos. ¿A qué te refieres Raquel?, le pregunta la anciana ninja,
intrigada. A que yo escuché lo que ese sujeto planeaba hacerles a mis padres en
esa horrible noche… Ese miserable por el teléfono le dijo a uno de los suyos; Que
las tres cabezas rubias no debían ver el amanecer, refiriéndose a nosotros
tres… Siento mucha culpa abuela, debí decírselo a mis queridos padres antes de
subir al vehículo, y no lo hice, y por eso siento esta culpa.
IV
El odio y culpa que guardaba
Raquel en lo profundo de su corazón hacía que cada día le ponga más ahínco a lo
que le decían sus tres instructores. Ella se estaba adiestrando para volverse
una peligrosa arma para algún día cobrar venganza… Y ese día al fin había
llegado. En la ciudad de Yokohama se encontraba la mansión de Hisashi Kurosawa.
En el lugar se encontraba Raquel vestida con su ropa de combate, mostrándole
los dientes a Hisashi, y con un filudo shuriken apretándole el cuello al ruin
hombre. ¡¡Raquel! ¡No lo hagas! Suelta el arma, no manches tus manos con sangre
de ese miserable asesino… Él pagara por sus crímenes, pero dentro de prisión por
el resto de su vida, ¿de acuerdo?. Las palabras de convicción del hombre que
tenía pretensiones amorosas con la ninja americana eran muy sinceras, y ella le
cree. Ella cierra la mano derecha en donde tenía el shuriken ahora haciendo puño,
y golpea el estómago de Hisashi haciéndolo caer arrodillado con su frente sobre
el suelo. Atsushi pasa su mano derecha por el hombro izquierdo de ella, con
palabras alentadoras y diciéndole que ya había cumplido con su venganza. En un
descuido, el ambicioso hombre que poseía
la fórmula de la rosa de cinco colores saca un arma y lo apunta al cuerpo de la
exuberante ninja. El experto artemarcialista de los negros cabellos recortados
lee las intenciones de Hisashi, y cubre con su cuerpo donde iba dirigido el
mortal proyectil. La bala perfora la espina dorsal del pretendiente de Raquel,
cayendo a los suelos con el vital líquido rojizo brotando de la herida. Los
azules ojos de la ninja americana centelleaban como si fueran brillantes zafiros,
luego ella arroja velozmente la filuda arma de metal que tenía en su mano derecha,
enterrando el shuriken en la frente del autor intelectual de la muerte de sus
padres. Raquel se pone de cuclillas y pone el segundo y tercer dedo de su mano
izquierda en el cuello del ruin sujeto, no encontrando signos vitales, luego
atisba a los cuatro fuertes guerreros que eran la guardia personal del
criminal, y que pudo derrotarlos con ayuda del hombre que estaba con orificio
de bala por la espalda a unos metros de ella.
V
Hisashi Kurosawa yacía sobre los
suelos… muerto. Los guardias de seguridad se estaban acercando al despacho del
fallecido y ex amigo del padre de Raquel. Ella buscaba su negra capucha con la
que entró por la ventana, y la cual se la había quitado cuando le mostró su
rostro al autor intelectual del crimen de sus queridos padres, no encontrando
la oscura prenda. Ella siente que se están acercando al lugar los guardias de
seguridad de la mansión y se apresura en salir de la lujosa casa. Te voy a
sacar de este lugar, y nos regresamos a casa, aguanta por favor Atsushi. No te preocupes… está herida no me va a
matar… aguantare… y, y luego tendremos nuestra cita romántica. De acuerdo
mi amigo, primero te tienes que sanar esa herida, ahora no te avergüences,
porque voy a sacarte de este lugar cargado en brazos. Ella carga en sus bien
entrenados brazos el cuerpo del hombre que la salvó del proyectil de bala, y
luego sale con él de la misma ventana por la que ingresaron. Ya era de
madrugada, y llega a la mansión donde se produjo un siniestro el hermano menor
del fallecido y ambicioso ruin hombre, quien en vida fue; Hisashi Kurosawa. El
corpulento sujeto vestía su ropaje de ninja, el cual era negro como su alma, y
se encontraba revisando el cuerpo de su fallecido hermano. “Gokunk” saca de la
frente del cuerpo endurecido y tieso el shuriken que fue utilizado por la ninja
americana unas horas atrás. Luego revisa el objeto que acabó con la vida de su
hermano, y sabe que tal objeto fue sin dudas utilizado por un ninja. Uno de los
ninjas subversivos le dice a su máximo líder: Gokunk-Sama, hemos revisado el
video de vigilancia… tiene que ver esto. Habían pasado los minutos, el temido y
corpulento ninja da órdenes para buscar a la ninja americana, para vengarse de
ella.
VI
Había pasado una semana desde lo
acontecido en la mansión del desaparecido Hisashi Kurosawa, allá en la populosa
ciudad de Yokohama. Raquel se encontraba en el Hospital del pueblo de Kanazawa.
Ella estaba acompañada del mejor amigo del hombre que estaba enamorado de la
rubia de los grandes ojos azules, quien se encontraba en una camilla, esperando
las noticias del médico cirujano. Después de enseñarle la radiografía de la
lesión a la mujer de la vestimenta deportiva color azul, y de explicarle la
seriedad de su lesión, ella atisba hacia donde se encontraba Atsushi Yagani,
con mucha tristeza en su mirada. ¡Cómo es posible que me quede inválido! ¡No me
puede estar pasando esto! ¡No puedo quedar invalido!. Su mejor amigo le aprieta
su mano izquierda y le dice: ¡Tranquilízate Atsushi!... Mi hermano, ¿cuantas
veces me has levantado después de caer derrotado?. Esa lesión no te va a
derrumbar mi amigo, ya escuchaste al doctor, hay una pequeña esperanza que algún
día puedas volver a caminar, ¡así que no te me pongas a llorar por tan poco!.
Estas vivo, y algún día te vas a levantar de esa cama y te vas a casar con la
mujer que me dijiste que amas. Los ojos de la bella mujer de la ceñida ropa
deportiva se abren como platos, y se empieza a ruborizar. El hombre que padecía
una seria lesión en la columna le había confiado a su amigo su preciado
secreto, de estar profundamente enamorado de… la ninja americana.
VII
Ya era de noche en el hospital,
la bella mujer del cuerpo bien trabajado se había ido de regreso a su hogar
hace poco. El buen Atsushi, cuyo corazón era de un honesto y buen hombre, mira
a su izquierda, en donde estaban las rojas flores que había traído Raquel hace
unas horas y que yacían en un florero de cristal transparente, luego mira sus
pies que estaban cubiertos por sabanas de colores blancas con celeste. Su
mirada se llena de tribulación, al no sentir sus pies, sus rodillas, sus
piernas, es decir; de la cintura para abajo, el experto artemarcialista había
quedado… minusválido. Ella ya se encontraba en su hogar, pasa por la huerta en
donde tenía a sus queridos gatos y conejos, a los cuales les había guardado
mucho cariño. Raquel abraza a un conejo adulto de pelaje blanco y ojos azules,
y le empieza a dar besos a la altura de la cabeza. Su rostro mostraba tristeza
por cómo había quedado el hombre que evitó que un impacto de bala perfore su
cuerpo y termine herida de gravedad. La venganza y culpabilidad que tenía la mujer
de la ceñida ropa deportiva de color azul había menguado después de haber
cumplido con su promesa… Sus pensamientos ahora estaban en sus animalitos que
criaba en la huerta del dojo, y en el hombre que está enamorado de ella y que
se encuentra en el hospital. Raquel estaba pensando en ser su novia, ya que, si
bien es cierto no es su tipo de hombre, sus buenos sentimientos del
artemarcialista de rasgos orientales habían calado hondo en el corazón de la
bella ninja americana de los grandes ojos como el zafiro. Y ella estaba
pensando ayudarlo en su rehabilitación con la esperanza de que algún día vuelva…
a caminar.
VIII
Los años habían pasado… la
exuberante guerrera de los largos cabellos rubios y piel blanca como la leche
ya estaba con treinta y dos años de edad. Ella seguía soltera, sin hijos y sin
pretendiente conocido… Raquel tenía algo de daño psicológico a causa de ninjas
subversivos que le dejaron daño allá en Japón, y no era de abrirle su corazón a
un hombre en la intimidad… Prioridades como el de dejar en lo más alto el
nombre del clan de artes marciales de los fallecidos ancianos que conoció en el
pueblo de Kanazawa, Japón, y el cual representaba, tenía a su mente ocupada. En
uno de los camerinos del coliseo, tres peleadores se estaban preparando para su
participación en un torneo organizado por un magnate americano. Te ves un poco
emocionado “Billy”. - No es para menos amigo, ese famoso equipo Fatal Fury va a
participar en el torneo, y es muy posible que nos toque enfrentarnos con el
sujeto que se convirtió en leyenda en su ciudad – le dijo Billy Lee a Goldor.
Raquel quien se ajustaba sus muñequeras procuraba ignorar la conversación entre
sus compañeros de equipo… ella sabía muy bien que el popular equipo de los
Fatal Fury tenía su fama bien ganada en el cuadrilátero, en el campo de
batalla, y en cualquier lugar en donde se tenga que llevar a cabo una pelea de
equipos… y por su mente de la bella ninja americana pasaba el hombre que se la
quedó mirando en el hotel en donde estaban hospedados los equipos participantes
del torneo, y el cual deseaba mucho conocer, para su corazón abrírselo… en la
intimidad.
Continuara en una Próxima Historia…
capc
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