Historias de Racheal Kunoichi – *La Ninja Americana* #7 : “El Respeto Se Gana Peleando”
Historias de Racheal Kunoichi – *La Ninja Americana* #7 : “El Respeto Se Gana Peleando”
Autor: capc
1.- Cabe señalar que esta es una historia no oficial en donde menciono a
un personaje del videojuego Martial Champion (Campeón Marcial) de la Konami,
así también, a un reconocido personaje de la popular franquicia de Fatal Fury
de SNK.
2.- Todos los derechos reservados pertenece(n) a la(s) compañía(s),
persona(s) que crearon a los personajes, imágenes y demás que se mencionan,
muestran en estas historias creadas por mi persona.
3.- Son historias que comparte en el Internet el mejor jugador del Perú solamente en el videojuego de la SFC "Super Formation Soccer 94", y quien es el admirador numero#1 en el Perú de la Ninja "Mai Shiranui" escribiéndole prosas, poemas y fanfics.
Personajes/Lugares creados por mi persona:
*Kanazawa; Es el lugar donde queda ubicado el clan ninja de
los ancianos que entrenan a Raquel.
Akiga Nanakame: Joven mujer adinerada y popular que conoció
Raquel en una escuela secundaria superior.
Annaisha: joven mujer que sufrió una fea canallada por parte
de Akiga Nanakame.
Fumiko: Una de las amigas de Akiga Nanakame.
Hisa Hirata : Abuela de Raquel en Japón.
Migumi: Una de las buenas amigas que conoció Raquel en el
colegio secundaria.
Minaka: Es una de las buenas amigas que conoció Raquel en el
colegio secundaria.
Miyuzani: Maestro de Raquel.
Takaro : Muchacho grande de cuerpo y fornicario a quien le
dicen grasiento en la escuela.
*Kanazawa : Es un lugar que si existe en Japón, y que solo
me lo imagino como el lugar donde vive Racheal (Raquel).
I
La historia se da en el año mil novecientos ochenta y seis, en el
agradable pueblo de Kanazawa, en el Dojo de los ancianos artemarcialistas
estaba recibiendo entrenamiento kunoichi de la anciana Hisa Hirata, la joven de
dieciséis años, Raquel, quien vestía su karategui gris oscuro con azul. La
joven americana había perdido a sus padres un tiempo atrás a manos de ninjas
subversivos contratados por un ex amigo del fallecido padre de la muchacha de
los dorados cabellos, y en donde ella estaba siendo educada por los ancianos
ninjas quienes la recibieron como si fuera una nieta. - El objeto que manipulas
es muy peligroso para una jovencita de tu edad, pero con mi adiestramiento lo
dominaras a tu antojo dentro de poco, y te convertirás en toda una maestra en
la sabia utilización del shuriken. Debéis seguir manipulándolo de la manera
como os lo estoy mostrando Raquel, y recordad; vos no estáis siendo entrenada
para matar inocentes, eso siempre tenlo bien presente… tu misión final al
concluir con tu entrenamiento es enorgullecer a esta casa, ¿de acuerdo, Raquel?
– le dijo la anciana Hisa. La joven de los ojos azules le asiente con decisión,
y le dice a la anciana: ¡Si Maestra!.
II
Era sábado en la tarde, el
maestro de Raquel, Masakazu Miyuzani se encontraba en la sala principal de la
casa conversando con ambos ancianos. Entiendo, piensas irte a Kioto una vez
finalizado el entrenamiento de Raquel. Así es Eiji-Sama, tengo un asunto que
resolver en esa ciudad… Pero no se preocupe maestro, yo le prometí volver una
letal arma a esa muchacha, y usted sabe que yo soy un hombre que cumple lo que
promete… al finalizar con mi misión, esa muchacha seguirá enorgulleciendo a
este Dojo, y yo partiré a Kioto por ese asunto que conversamos hace un momento.
Ya era de tarde, Raquel se encontraba por los atrios del dojo, descansando, con
sus ojos apuntando hacia los pequeños arboles bonsáis que estaban cerca a la
entrada al dojo de entrenamiento en donde impartía sus clases a sus alumnos, el
sensei Miyuzani. Llega un recuerdo de cuando ella tenía trece años, y cuando
vivía en los EE.UU, en donde su fallecido padre le mencionó en una ocasión que
algún día la flor más bella de todas, alcanzara su magnificencia… lo que ella
no sabía era que su padre había inventado una fórmula para que la flor que más
le gustaba, sea aún más bella.
III
Ya es domingo, su buena amiga de
la secundaria, Migumi, la visita en su hogar, y ambas salen a realizar compras
al centro comercial. Y ahí estaba ella, una mujer que le guardaba envidia nada
sana a la joven de la piel como la leche y cabellos como el preciado oro. “Akiga
Nanakame” estaba acompañada por su comparsa de amigos, entre ellos un muchacho
grande de cuerpo y de mirada lujuriosa, de nombre; “Takaro”. - Ahí está la
Megumi con esa chica que no quiere asistir a una de tus fiestas Akiga - le dijo una de sus amigas de nombre “Fumiko”.
Lo que en verdad y en lo más profundo de su corazón quería la atractiva joven
de los negros ojos, era que Raquel tuviese su momento intimo con uno de los
amigos de Akiga, para así poder tenerla… chantajeada a la joven de los
pantalones blue jeans y ojos azules. Raquel se percata que se la quedaba
mirando la adinerada joven con mirada nada amistosa, y se lo hace saber a su
amiga Migumi. La joven de los ojos negros jaladitos y oscuros cabellos
recortados y quien estaba cursando materias en la secundaria superior, atisba
hacia donde se encontraba Akiga con su séquito de amistades. La espigada y
adinerada mujer de los largos cabellos castaños aprieta los ojos, y luego les
dice a sus amigos: Síganme muchachos, no quiero cruzar palabras con ninguna de
esas dos antipáticas.
IV
Migumi y Raquel ahora se
encontraban en una mesa de fuente de soda dentro del concurrido centro
comercial, y estaban hablando de la mujer que las estaba mirando mal hace unos
minutos. Ya veo, la hizo acostarse con amigos suyos, y la terminaron
deshonrando… que lamentable. Tú lo has dicho mi amiga, a Akiga no le gustó que
“Annaisha” la haya avergonzado en nuestra escuela, y en represalia en una de esas
noches en una fiesta le mandó a un grupo de fornicarios para buscar degradarla
en nuestra escuela, y en todo el pueblo… y el resto es historia. Tú le has
vuelto a hacer sentir esa palabra, pero nada sana, a la engreída y petulante de
la Akiga, así que va a seguir buscando la manera de dejarte mal Raquel… lo
siento. La rubia con los dos primeros dedos de su mano derecha mueve reiteradas
veces su sorbete, y luego le dice: Me dijiste que ella tiene algunos cinturones
en artes marciales, ¿no es así?. Así es, de niña le gustaba el karate, y sus
padres le pusieron buenos maestros artemarcialistas, no sé qué tan buena pueda ser
peleando. Raquel le dice: Bueno, después de lo que me contaron Minaka y tú, esa
chica es mal intencionada, y no le gusta que las chicas bonitas no integren su
grupito de amigos. Oye Raquel, ¿Por qué no te le enfrentas con esas artes
marciales que estas llevando en aquel Dojo?, podrías avergonzar a esa Akiga de
tal manera que te deje en paz. Raquel le dice: Como también podría aumentar el
odio a mi persona, y quiera hacerme algo muy malo… No soy de aceptar las
invitaciones que me hacen sus amigos, tampoco soy de ir a fiestas, así que no
creo que algún día pueda terminar como esa chica Annaisha.
V
¿Qué te pasa Akiga?, has estado
molesta toda la mañana, ¿Qué ocurre contigo?, le pregunta uno de los
pretendientes que tenía la joven mujer que estudiaba en la secundaria superior.
Ella mira de reojo a su costado, en donde veía el volante del auto, y luego al
rostro del maduro hombre de los lentes de vidrio transparentes, para luego
decirle: Es una extranjera que está en la misma escuela superior que yo… resulta
que me avergonzó de tal manera, que ha hecho que le guarde mucho odio. El
hombre de la mirada lujuriosa hace una mueca con los labios, dibujando una
sonrisa, y luego le dice: ¿Y porque no le haces una de las tuyas para que su
reputación se vaya abajo?. No es fácil, no la he podido hacer acostarse con
alguno de mis fornicarios, además… parece que entrena karate o algo parecido.
¿Y qué?, tú también lo haces mi querida Akiga, y tengo entendido que lo haces
bastante bien… ¿porque no la enfrentas, y la humillas enfrente de todos?... Si,
te verán como la mala, pero una mala que se hace respetar ante las insolentes…
Hazlo, y quítate de una vez esa espina que tienes aquí… Si no le puedes dañar
su imagen, dáñale su cuerpo, y déjala humillada. ¿Sabes querido?, tu idea me
entusiasma, voy a retarla a una lucha, y después de derrotarla, esa estúpida
lamentara el día que se atrevió a avergonzarme en esa escuela.
VI
Era lunes alrededor del mediodía,
Raquel y su amiga Minaka salían de uno de los salones con dirección al jardín
de la secundaria superior. En eso, se aparece la orgullosa y mal intencionada
Akiga Nanakame, quien estaba acompañada por su grupito de amigos, y quien
estaba preparada para el enfrentamiento. Era cosa de respeto, de orgullo y
reputación para la adinerada joven mujer quien entrenaba artes marciales, y
quien quería sacarse la envidia nada sana que sentía por Raquel. Y tú, ¿Qué
cosa quieres con nosotras Akiga?, le pregunta Minaka, quien llevaba su carpeta
de cuadernos a la altura del pecho igual que Raquel. - Contigo nada Minaka ¡El
asunto es con ella! – dijo la joven del uniforme de la escuela apuntando con el
segundo dedo de su mano derecha hacia la rubia de los ojos azules. - ¡Pelea de
chicas! ¡Pelea de chicas! – dijo Takaro, quien era amigo íntimo de la popular
Akiga. - Así que quieres pelear conmigo… Por mí no hay problema, ¡arreglemos
esto de una vez Akiga!. Los estudiantes empiezan a rodear a ambas mujeres en el
espacioso jardín de la escuela, y empiezan a alentar a su favorita. Después de
unos minutos la pelea termina… La joven adinerada de los cabellos castaños pasa
los dedos de su mano izquierda por su boca, y siente que una de sus piezas dentales
de la parte frontal estaba floja, con sangre que brotaba de su labio superior… ella
había perdido la pelea ante la estudiante extranjera, luego Akiga agacha la
cabeza de vergüenza, y se retira del lugar con sus fieles amigos a atender sus
lesiones. Se empiezan a escuchar vítores hacia la chica que demostró destreza
en su codo derecho, y quien volvió a avergonzar a la adinerada estudiante,
Akiga Nanakame, quien ahora tendría que ir a visitar a un odontólogo.
VII
Era de noche en el pueblo de Kanazawa,
en el Dojo de los ancianos artemarcialistas estaban cenando. El Maestro de
Raquel, Miyuzani, había sido invitado por los ancianos a cenar. Y entonces
emplee lo que entreno con el maestro Miyu, y así me gané el respeto ante la
petulante de Akiga, además de popularidad que no buscaba, tanto así, que muchos
muchachos me han hecho invitaciones para salir... Muchas gracias maestro Miyu
por entrenarme bien. Que dices muchacha, romperle un diente a una mujer que te
odia no te hace una experta artemarcialista… tu recién estás en tu segundo año
de entrenamiento, y cuando complete mi misión, ahí recién podrás agradecerme.
¿Y qué piensas hacer con tantas invitaciones Raquel?, le pregunta Ayaka, quien
también estaba cenando al lado de los ancianos. Tendré que rechazarlas, no vaya
hacer que alguna sea una amistad de la Akiga, y quieran cobrar represalias
contra mí. - Sabia decisión mi niña, caras vemos, corazones no sabemos… en este
hogar no te falta nada, tu solo sigue vuestras indicaciones, y te ira bien en
la vida – le dijo la anciana artemarcialista Hisa, quien comía del agradable
pescado, acompañado de su copita de amazake.
VIII
Ya era de mañana y se mostraban
las luces del alba… Raquel después de ingerir su desayuno se dirige al dojo
interno de la casa, para ejercitar sus piernas, golpeando reiteradamente un
fornido muñeco de madera el cual estaba cubierto por grueso cuero marrón… Ella
entrenaba sola ya que, su maestro, Miyuzani, estaba entrenando en ese momento a
sus alumnos en el dojo de entrenamiento del clan de artes marciales de los
ancianos ninjas, para luego ir el experto artemarcialista a continuar con el
entrenamiento de la joven rubia de dieciséis años, quien empezaba a mostrar un
poco más esbeltas y trabajadas sus piernas… … …
Raquel salía del Hotel acompañada del hombre que anoche la salvó de ser
secuestrada y deshonrada por ninjas subversivos al mando del cruel criminal,
Gokunk, y en la esquina de la calle se encuentran con la mujer detective de los
holgados pantalones azules. El fornido hombre de la chaqueta roja se toma unos
segundos, para luego decirle: Oye Blue yo… En eso es interrumpido por la rubia
de los cabellos rubios recortados quien le dice: Tranquilo Terry, yo sé cuándo
he sido derrotada… Luego la mira a la mujer del pantalón de lycra turquesa y
camiseta blanca, para luego decirle: Espero que tú seas la salvación de éste
lobo… cuídalo bien, mujer ninja. Ese día Raquel y el hombre que la salvó
estaban iniciando un… noviazgo.
Continuara en una Próxima
Historia…
capc
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