Historias de Racheal Kunoichi – *La Ninja Americana* #14 : “Mi Hijo se Llama Terry”
Historias de Racheal Kunoichi – *La
Ninja Americana* #14 : “Mi Hijo se Llama Terry”
Autor: capc
1.- Cabe señalar que esta es una historia que no está dentro del canon
oficial de un personaje del videojuego Martial Champion (Campeón Marcial) de
Konami, y en donde también menciono a un icónico personaje de la popular
franquicia de Fatal Fury y de The King of Fighters de la SNK.
2.- Todos los derechos reservados pertenece(n) a la(s) compañía(s),
persona(s) que crearon a los personajes, imágenes y demás que se mencionan,
muestran en estas historias creadas por mi persona.
3.- Son historias que comparte en el Internet el mejor jugador del Perú solamente en el videojuego de la SFC "Super Formation Soccer 94", y quien es el admirador numero#1 en el Perú de la Ninja "Mai Shiranui" escribiéndole prosas, poemas y fanfics.
I
La historia se da en la ciudad de
Florida, EE.UU. Una mujer de rubios y largos cabellos y ojos azules como el
zafiro entra a una habitación y se dirige hacia la cama en donde se encontraba
su hijo. Buenos días cariño, ¿cómo amaneció el cumpleañero?. ¡Buenos días Má!
¿Ya se despertó pá?. Si cariño, hace un
momento se despertó y me dijo… De pronto el pequeño de cabellos rubios y ojos
celestes que ese día había cumplido cinco años de vida, se levanta rápidamente de
la cama, y sale presuroso de su habitación hacia donde se encontraba su padre,
Terry Bogard. La bella mujer de los pantalones de vaquero azul y camiseta
blanca, mira un poco desconcertada la actitud de su pequeño hijo, para luego
esbozar una sonrisa con sus pensamientos en el hombre con el cual se había
casado en la Iglesia. El niño entra a la habitación de sus padres en donde se
encontraba el campeón de las artes marciales, ejercitándose un poco en una
moderna máquina para trabajar los pies, y luego le dice al hombre del bividí
blanco: ¡Pá! Lo que me prometiste. El corpulento hombre de los pantalones
cortos de colores negro con rojo esboza una sonrisa mientras ve a su pequeño
hijo al lado de la máquina para hacer ejercicios, y luego le dice: ¡Ah! Buenos
días campeón… ¿Qué te había prometido?. El niño hace pucheros con los labios
con el ceño fruncido, y le dice: Me prometiste que jugarías conmigo todo el
tiempo que quiera a los video juegos, y que luego con Má me llevarías al parque
de diversiones… ¡Lo prometiste Pá!.
II
Terry hace una mueca sonriendo,
para luego decirle: Solo bromeaba campeón, ¿cómo crees que se me va a olvidar
la promesa que te hice ayer?… De acuerdo, después del desayuno vamos a la sala
de juegos a jugar todo el tiempo que quieras, y luego con tu madre iremos al
parque de diversiones… palabra de Terry Bogard. El extremadamente poderoso
guerrero norteamericano aprieta un botón para apagar la máquina de ejercicios,
luego mira al pequeño niño de los cabellos rubios y ojos celestes, y le dice: Ahora,
vayamos a lavarnos los dientes, ¿Ok?. - ¡Ajá! ¡Vamos pá! – le dijo el niño de
pijama celeste con gráficos de un popular fontanero de una importante franquicia
de video juegos. Antes de salir de la habitación, entran al cuarto los dos
perros tipo lobo de ojos celestes que tenían Terry y Racheal. Terry se hinca y
le acaricia la cabeza a su perro macho de raza husky siberiano. Raquel se asoma
en la habitación y ve la tierna escena, mientras su perra de celestes ojos
ponía ambas patas delanteras en su torneada pierna derecha de la mujer de los
largos cabellos rubios. Ella le dice a su esposo y a su hijo: Ustedes dos vayan
a asearse ahora mismo, yo me ocupare de las mascotas, ¿Ok?. Ella mira con
alegría a ambos varones abandonar la habitación, mientras sentía el cariño que
le hacían ambos amigables animales en sus piernas. Luego Raquel les dice a los
dos perros: Síganme perritos… vamos a la cocina. Después de asearse ambos,
ahora se encontraban padre e hijo en la sala del comedor esperando el desayuno
que les traería la mujer que en su juventud fue entrenada con las artes marciales
del ninjitsu, y que se encontraba retirada desde algunos años de la
participación de los torneos de artes marciales. Y ahí salía ella de la cocina…
la bella mujer estaba con un poco más de cuarenta años de edad, tenía dos hijos
fruto del amor con su esposo, Terry Bogard, y lucía un cuerpo perfecto. Después
de repartir el desayuno en la mesa, la mujer de las grandes caderas se sienta a
la mano izquierda de su varón, y después de agradecer a los cielos por el
alimento bueno de las mañanas, se disponen a ingerir su saludable desayuno.
III
Una de las criadas confiables que
tenían trabajando en la espaciosa casa se le acerca a Racheal, y le dice:
Disculpe Señora, la niña no deja de llorar. Raquel quien ya estaba por terminar
su desayuno le dice a la sirvienta: Gracias “Dorothy”, iré a ver que quiere.
Luego la mujer de los jeans azules y blanco calzado se pasa la servilleta por
los labios, para luego excusarse, y dirigirse a la habitación de su pequeña
hija. Ambos varones de las cabezas doradas beben al unísono de su vaso de
leche, la cual tenía polvos proteínicos que le ponía Raquel en el lácteo,
terminando al mismo tiempo sus respectivos vasos de leche. Luego Terry le dice
a su hijo: Vamos campeón, al salón de juegos. - ¡Super! ¡Vamos allá Pá! – le dijo
su pequeño hijo el cual estaba muy feliz ese día. En la habitación en cuyas
paredes se veía un sutil color rosado, estaba la exuberante mujer de los
grandes ojos azules quien estaba sentada en un cómodo sillón cama dándole de
lactar a su pequeña “Zafira”, quien tenía dos añitos de vida. La pequeña niña
de los rubios cabellos y azules ojos bebía del generoso pecho derecho de la
esposa de la leyenda de las artes marciales, Terry Bogard. Raquel tarareaba una
canción de cuna a su bebita, mientras la alimentaba con su pecho. La bella
mujer de la blanca piel quien unos años atrás sufrió persecución y daño
psicológico por parte de unos malos hombres que querían deshonrarla y
denigrarla como mujer, ahora había encontrado el paraíso en el hombre que la
liberó totalmente de su jaula, acabando su esposo con el cruel y poderoso artemarcialista
Gokunk, esto, un tiempo atrás en el mismo Japón.
IV
Ambos familiares consanguíneos de
los cabellos color del trigo ya se encontraban en el lugar favorito de Terry Bogard,
el cual era para él como un templo de entretenimiento. Dentro de la sala de
entretenimiento la cual quedaba ubicada en la tercera planta de la casa, se
podía ver una maquina arcade, una mesa de billar de tela verde, una colorida
rocola, un mini bar, un espacio para el karaoke, cómodos y coloridos muebles,
una mesa para jugar juegos de mesa, un pequeño aro de metal para encestar, una
maquina pinball, un tablero de dardos de colores negro, blanco y rojo el cual
era el favorito de Andy y de Mai, una maquina dispensadora de golosinas y otra
de todo tipo de bebidas heladas, una maquina electrónica para hacer vencidas
con el brazo la cual era la favorita de Terry, en fin… Un lugar muy agradable
de visitar, que se encontraba ubicado dentro del hogar de los hermanos Bogard, esto,
en el estado de Florida, EE.UU. Terry coloca el cartucho en la consola del
videojuego que van a jugar, y ambos se sientan en el cómodo sillón de pelaje
azul, con los mandos de la consola en sus manos, y preparándose para jugar un
juego infantil que no era de artes marciales. Terry Bogard guardaba mucha
felicidad en su alma, ya que no era lo mismo criar al hijo del sujeto que le
dio muerte a su padre adoptivo, que el hijo que tuvo de su semilla, fruto del
amor entre Raquel y él, esto por el año dos mil cinco. La exuberante mujer de
los grandes ojos azules despues de haberle dado de comer a su pequeña hija y
tarareado canciones de cuna, la lleva cargando en sus brazos, para luego
colocarla sutilmente dentro de su cuna de colores rosado. Racheal la deja
arropadita a la pequeña Zafira, mientras la miraba con ternura, para luego
salir de la habitación de la niña, para finalmente la bella mujer del
exuberante busto dirigirse a la cocina.
V
Habían pasado varias horas desde
que Terry y su hijo se encontraban en la mencionada sala de entretenimiento. La
bella Raquel entra al agradable lugar, pasa sus brazos por el cuello de su
esposo, con sus grandes pechos presionando agradablemente su espalda, y le
dice: Ya es hora de comer, mi buen lobo. ¡Ah! Gracias amor. Terry le pone pausa
al juego, mira a su pequeño hijo que tenía sentado a su mano izquierda, y le
dice; ¿Qué te parece si lo dejamos para otra ocasión campeón?… tu mamá ha
preparado tu comida favorita. - ¡Super! ¡Vamos allá Pá! – le dijo el pequeño
Bogard, entusiasmado. Ya estando en la mesa del comedor, la buena mujer de los
pantalones de vaquero le sirve un plato de alimento a su hijo el cual consistía
en ravioles de carne con puré de papas, y le dice: Aquí tienes cariño (honey).
El pequeño de los pantalones cortos de colores beige, se emociona al ver su
plato de comida favorito, y hace algo que molesta un poco a su buena madre del
calzado blanco. - ¡Terry! Espera que tu
padre de gracias por el alimento antes de comer, ¿Ok? – le dijo la bella Raquel
al pequeño Bogard. Después que el hombre de los cabellos rubios recortados
diera gracias a Dios por el alimento que se encuentra en la mesa, empiezan los
tres miembros de la familia Bogard Kelsey a ingerir el rico alimento preparado
por las honradas manos de la ex campeona de las artes marciales, Raquel
Kelsey.
VI
Después de ingerir el alimento de
las tardes, ahora los tres miembros de la familia Bogard Kelsey se encontraban
en el sillón de pelaje azul de la bien decorada sala, en donde se oía una suave
y melodiosa música de fondo escogida por la esposa de la leyenda de South Town.
- ¡Super! ¡Gracias Pá! ¡Eres el mejor
papá del mundo! – le dijo con mucha alegría el pequeño Terry después de
escuchar que su padre lo llevaría con Racheal a visitar el parque de
diversiones. - Bien, voy a preparar a mi amigo de campañas, nos vemos allá –
les dijo Terry quien luego le besa la frente a su mujer, para luego salir de la
amoblada sala. - Mi buena Dorothy, nos vamos a ausentar un momento, cuídamela
bien a Zafirita, ¿Ok?. - Pierda cuidado Señora Raquel y salga a divertirse con
su esposo y con su hijo, que yo cuidare muy bien a Zafirita – dijo la regordeta
mujer de los negros cabellos quien era de mucha confianza para Racheal, y a
quien se le había encargado cuidar a la pequeña de dos años de vida, quien
estaba un poco resfriada. Luego de unos minutos Raquel y el pequeño Terry se
acercan hacia donde estaba el campeón artemarcialista revisando su lujosa
motocicleta en donde se veían cromados en los rines del vehículo motorizado, y
la cual estaba pintada de los colores patrios de su país. Racheal le acerca a
su esposo su chamarra marrón en donde se veía una gran estrella blanca en la
parte de atrás de la casaca de cuero. Ella vestía su casaca blue jeans, una
blusa blanca y unos pantalones de vaqueros ceñidos a la piel de colores celestes.
El pequeño Terry yacía dentro de la cabina acoplada en la parte izquierda del
vehículo con su cinturón de seguridad bien puesto, y con un pequeño casco que
se lo había colocado su bella madre, quien se encontraba sentada a la espalda
de su varón de los cabellos rubios recortados y fino calzado de cuero color
castaño. - Muy bien familia, parque de diversiones, allá vamos – les dijo el
cabeza de la familia Bogard Kelsey, para luego emprender marcha hacia el
paraíso de los pequeños niños… y adultos.
VII
El vehículo motorizado conducido
por el campeón artemarcialista llega al bien concurrido parque de atracciones
infantiles. - Ve a comprar las entradas, yo voy a dejar a mi buen amigo en un
lugar seguro y luego les doy el alcance, ¿Ok? – le dijo Terry a su buena y
bella esposa, quien tenía en su mano derecha la pequeña mano izquierda de su
pequeño hijo. - No te demores amor, ¿Ok? – le dijo la mujer de los grandes ojos
como los zafiros quien se dirige a la boletería con su menor hijo. Ella ahora
se encontraba en la cola de personas para buscar comprar las tres entradas para
poder ingresar al agradable y enorme parque de diversiones. Detrás de la mujer
de las grandes caderas había un hombre afroamericano que le estaba haciendo
saber con sonidos obscenos que hacía con los labios que… le gustaba su cuerpo.
Ella lo ignora al sujeto alto de piel del color del ébano quien le estaba
faltando al respeto, y le dice a su hijo que no voltee a ver al sujeto,
esperando que su esposo lo ponga en su lugar. En eso, aparece el hombre que
derrotó un tiempo atrás allá en Japón al peligroso criminal y experto
artemarcialista, Gokunk, liberándola así de manera definitiva a su bella y
buena esposa de la persecución que sufrió en el pasado por parte de ninjas
subversivos. ¿Se puede saber cuál es su problema?, ese trasero que estas
acosando es de mi mujer, así que discúlpate ahora mismo, o tendré que enseñarte
una buena lección para que no andes molestando a mujeres casadas, patán. ¿Qué
te pasa amigo?, este es un país libre, y yo miro y piropeo a la mujer que
quiera. En eso, el espigado hombre de los negros ojos reconoce al corpulento
hombre del metro ochenta y dos centímetros de estatura que tenía en frente, y
le empieza a recorrer en su alma admiración y a la vez… miedo. - ¡Vamos!
Discúlpate ahora mismo de mi mujer – le dijo Terry con mirada adusta. El hombre
de los pantalones de vaquero azul y camiseta amarilla se arrodilla ante
Racheal, y le suplica que lo perdone. - Eso está mejor… ten más cuidado… se
mira, pero no se toca, ¿Ok? – le dijo Terry Bogard con mirada adusta. Ella ve
alejarse al espigado sujeto de la oscura piel, y luego le dice a su varón: Dirás
que se mira, pero no se le acosa. El pequeño Terry sonríe por la ocurrencia de
su madre.
VIII
Ya se mostraba el ocaso del día,
y la motocicleta de colores rojo y azul llega al Dojo Shiranui-Ryuu. La bella
mujer de las bien torneadas piernas ahora estaba en la sala principal, después
de haber ido a ver como se encontraba su menor hija, Zafira. - Prepárate Terry,
que vas a soplar tu velita por tus cinco añitos de vida… ya regreso con la
torta cariño – dijo la exuberante mujer de los largos cabellos dorados quien se
dirige a la cocina por la torta que preparó en la mañana. La buena Dorothy la
ayuda a Raquel a decorar la sala con coloridos globos en donde se veía el
nombre de su pequeño hijo, y de serpentinas de colores que hacían más agradable
la fiesta de cumpleaños. Mientras que Terry colocaba la piñata que luego sería
rota por el garrote de plástico que utilizaría su pequeño hijo, Racheal ponía
músicas infantiles para la ocasión en su moderno equipo de música. Era el día
más feliz del pequeño de los celestes ojos, quien ya estaba listo para soplar
la vela en forma de número cinco. - Pide un deseo amor – le dijo su bella madre
quien estaba inclinada, con su rostro muy cerca al de su pequeño hijo, y quien
llevaba un sombrerito de cartón en su dorada cabellera. - Aquí tienes tu regalo
campeón – le dijo su padre quien le entrega al pequeño niño una caja de cartón
la cual había sido envuelta con papel de regalo por su bella y buena madre. -
¡Wow! Tu gorra favorita… ¡Gracias Pá! – le dijo el niño quien tomaba con sus
dos pequeñas manos la gorra roja con metal en donde se veía el nombre del
equipo de luchas de su padre, gravado en el metal. - Mi querido Terry, aquí
tienes tu torta – le dijo la mujer de las grandes caderas quien le entrega un
plato de plástico con un trozo de torta que preparó con sus honradas manos, al
pequeño “Terry Bogard Kelsey”, quien ese día había cumplido cinco años de vida.
Continuara en una Próxima Historia…
capc
Si te gustó este fan fiction, aquí puedes dejar tu contribución de dinero si en verdad eres fan y/o admirador(a) de la protagonista de esta historia.
Link PAYPAL: https://paypal.me/capc1979
Y si no usas PayPal puede ser por YAPE:
Enlace del Foro de capc para leer la Historia.



Casino Finder (Las Vegas, NV) - Mapyro
ResponderEliminarFind your 전라남도 출장마사지 nearest Casino Finder. In the area 전라남도 출장마사지 of Las Vegas at 강원도 출장마사지 The Cosmopolitan of Las 아산 출장마사지 Vegas, 부산광역 출장샵 find the closest casino and hotel to the casino with all