Historias de Racheal Kunoichi – *La Ninja Americana*#16 : “Proposición de Amor”
Historias de Racheal Kunoichi – *La Ninja Americana*#16 : “Proposición de Amor”
Autor: capc
1.- Cabe señalar que esta es una historia que no está dentro del canon
oficial de personajes del videojuego Martial Champion (Campeón Marcial) de la
Konami. Así también, de personajes de los
videojuegos de Fatal Fury y de The King of Fighters de la SNK.
2.- Todos los derechos reservados pertenece(n) a la(s) compañía(s),
persona(s) que crearon a los personajes, imágenes y demás que se mencionan,
muestran en estas historias creadas por mi persona.
3.- Son historias que comparte en el Internet el mejor jugador del Perú solamente en el videojuego de la SFC "Super Formation Soccer 94", y quien es el admirador numero#1 en el Perú de la Ninja "Mai Shiranui" escribiéndole prosas, poemas y fanfics.
Personajes creados por mi persona:
Victorino : Es el entrenador más viejo del gimnasio en donde
va a entrenar y hacer trabajos eventuales dentro del lugar, Terry Bogard.
I
Es de noche en la ciudad de South
Town… en el Pao Pao Café, negocio de Richard Meyer, se encontraban libando de
manera moderada licor, Terry, Andy y Joe Higashi. - ¡Esa es una noticia
estupenda Terry! Ser padre es una felicidad muy grande… dime, ¿ya lo sabe el
muchacho? – le pregunta el japonés de la colorida camisa. ¿Ah?, no, Rock no
sabe nada al respecto… pero pienso que lo tomara bien… yo seguiré visitándolo
para ayudarlo en lo que pueda en su entrenamiento… es algo que se lo prometí, y
pienso cumplirlo. - Hermano, ¿Y ya has pensado que nombre ponerle de ser un varón?
- le pregunta el hombre conocido en los torneos de artes marciales como El Arma
Humana. Si, ella y yo hemos decidido que de ser macho, se llamara como su
padre, Terry… y bueno, de ser una mujercita, que sea ella la que decida el
nombre. Andy le da un sorbo a su vaso de bebida, y mientras lo hacía pensaba en
Mai, y en las promesas que tiene con ella. Luego mira a su amigo de los
cabellos negros recortados, y le dice: Ey Joe, ¿en qué piensas?, ¿acaso en
todas las proposiciones matrimoniales que están pendientes, mi amigo?. Terry se
empieza a reír de ver la cara del japonés. Joe le dice apuntándole con el
tenedor: Pero mira quien lo dice, me pregunto si cuando Mai regrese de sus
asuntos en Japón, ¿le propondrás al fin el anillo de compromiso, mi rubio amigo?.
Ey Joe, solo fue una broma, no tienes que hacerme recordar algo que pienso
hacer en su debido momento. Luego Andy mira a su hermano mayor, y le dice: Por
cierto hermano, ¿le piensas proponer el anillo de matrimonio a Racheal?. Así
es, estoy pensando conseguir uno bonito, para proponérselo mañana mismo.
II
No sé ustedes, pero este
cocodrilo al guiso esta espectacular… Luego el japonés mira al dueño del local
quien atendía una de las mesas, y le dice: ¡Ey Richard, tráeme otro plato!. Terry
le da un nuevo sorbo a su jarrito de cerveza, y mientras lo hacía pensaba en la
mujer de los ojos azules como el zafiro y cabellos dorados. Se escucha un
estornudo en la casa de los hermanos Bogard. Raquel quien esa noche estaba arreglando
un poco la habitación que fue de su fallecido hermano, quien un tiempo atrás
fue asesinado por un ninja subversivo que buscaba secuestrar a la ninja
norteamericana, presiente que el hombre que le quitó su castidad, y
posteriormente dejó embarazada, estaba pensando en ella. La bella mujer quien
tenía un cuerpo bien entrenado, se dice a sí misma; “Markus, como me hubiera gustado que estuvieras vivo para que veas la
felicidad que llena mi alma, por tener en mi vida a un hombre que me ama, y a
quien amo… y quien me ha dejado en la dulce espera, para llenar de felicidad
este hogar, en donde pienso formar mi propia familia con el hombre que tu
admirabas… se feliz en donde quiera que te encuentres, mi querido Markus”. Luego
la mujer de las grandes caderas y pantalones de vaquero celestes, se retira de
la habitación hacia la sala a ver su telenovela favorita.
III
Un hombre de piel color canela de
peculiar peinado y cabellos pintados de amarillo se acerca al grupo de tres
personas quienes disfrutaban de la reunión en el agradable Pao-Pao Café, que a
la vez era un espacioso restaurante. Ey Amigos, ¿que se cuentan, eh?, les
pregunta el hombre de las gafas negras, y llamativa vestimenta. Ey Duck, ¿Cómo estas
amigo?, dijo Joe Higashi quien se alegraba de ver al artemarcialista de las
gafas, quien era dueño de su propia discoteca. - Saludos Duck, ¿Qué hay? – le
dijo Andy quien le muestra la mano derecha en la que tenía una copa de bebida.
Terry le dice: ¡Ah! Duck, estábamos tocando temas familiares… y tú, ¿en qué
andas, mi amigo?. Pues te diré mi buen Terry, que estoy entrenando fuerte para
ver si clasifico para entrar en el próximo Rey de los Peleadores… es como una
obsesión la que tengo, pero soy consciente que los mejores artemarcialistas van
a buscar estar entre los mejores para estar en tan magno evento. Luego el
hombre del saco color mostaza y gafas negras le dice al japonés: Ey Por cierto,
pienso que podría reemplazarte Joe en el próximo torneo. Joe con mirada adusta
pero con una confianza en sus labios le dice al artemarcialista de la piel
canela: Ni lo sueñes mi discotequero amigo, lo tuyo es el baile y buscar bellas
anfitrionas para tu negocio… y lo mío, es estar en Fatal Fury, ¿escuchaste
bien, Duck?.
IV
Eran pasadas las veintidós horas
en el local del Pao Pao Café, y el hombre conocido como La Leyenda de South
Town se despedía de sus amigos, para luego ir con dirección a su motocicleta,
para luego finalmente dirigirse al apartamento de Rock Howard. La motocicleta
se detiene, y Terry entra al edificio. El hombre de los cabellos rubios que se veían
un poco recortados, saca la llave de su chamarra, y la mete en la cerradura de
la puerta, para luego entrar al departamento. Ahí estaba el joven adolescente
de los cabellos rubios y camiseta negra, quien se encontraba jugando un adictivo
juego de peleas. El joven muchacho pone pausa a su juego, atisba a su
izquierda, y saluda al hombre que lo estaba cuidando, y entrenando artes
marciales. - ¡Ah! Mi juego favorito… voy por un refresco, y luego te doy tu
revancha, ¿Ok? – le dijo Terry quien se dirige a la cocina para sacar una lata
helada de la refrigeradora. Después de varios minutos jugando ambos al
llamativo video juego, el hijo de sangre de Gesse Howard le dice: ¿En serio te
vas a casar con esa mujer, Terry?... Ella te podría terminar perjudicando en tu
entrenamiento. El guerrero norteamericano de los ojos azules le dice: Créeme,
algún día tú estarás en la misma situación que la mía, Rock… Así es esto cuando
la mujer nos hace sentir amor. Oye Terry, ¿y puedo acompañarte para ver el
regalo que le compraras a esa novia tuya?. Terry le dice: ¿Ah?, claro, ¿porque
no?... pero te digo, que te podrías aburrir estando esperando en una de esas
tiendas de joyerías, Rock. El joven de los pantalones grises oscuros y camiseta
negra le dice: No te preocupes campeón, en verdad quiero ver el regalo que le
vas a dar a esa mujer que te ha conquistado. El hombre de los pantalones de
vaquero azul dibuja una mueca sonriendo con los labios para luego con su mano
derecha despeinar los rubios cabellos del joven muchacho que tenía bajo su
cuidado, para finalmente decirle; Ahora será mejor que te vayas a acostar,
porque ya es tarde, ¿Ok?.
V
Ya eran las primeras horas de la
mañana en South Town, en el apartamento de Rock Howard se encontraba el joven
muchacho en la cocina preparando el desayuno. Él luego se asoma en la sala en
donde se veía a Terry descansar en el cómodo sillón sofá, para luego decirle:
¡Ey Terry, el desayuno está listo!. El poderoso guerrero conocido como La
Leyenda de South Town abre sus azules ojos, atisba hacia el perchero al lado de
la puerta en donde yacía su chamarra marrón en donde se veía una estrella
blanca, luego se levanta del sofá y entra a los servicios higiénicos para
lavarse el rostro. Luego de tomar el desayuno preparado por Rock, Terry saca su
pequeño teléfono móvil de su chamarra y realiza una llamada al dojo
Shiranui-Ryuu. La bella mujer de los azules ojos como los zafiros y quien tenía
unas semanas de gestación, se encontraba en la cocina ingiriendo una ensalada
de verduras. Su teléfono celular suena, y ella recibe la llamada. - De acuerdo,
te estaré esperando para nuestra cena especial, mi querido lobo… hasta la noche
- le dijo la mujer de los pantalones de vaquero celestes y camiseta blanca,
quien luego coloca su teléfono móvil sobre la mesa blanca, para luego terminar
de ingerir las verduras cocidas que se encontraban en su plato, las cuales eran
un sano alimento para Raquel, y para la criatura que se estaba formando dentro
de su vientre.
VI
Terry guarda su móvil dentro de
su casaca de cuero marrón, baja las gradas de la entrada del edificio, y se
dirige a su motocicleta la cual tenía los colores patrios de su país. Rock se
encontraba en la cabina adherida en la parte izquierda del vehículo motorizado,
y se dirige con él a un concurrido gimnasio para entrenar. ¡Ah! Hola Terry… Que
tal Rock, ¿listo para tu entrenamiento?, le pregunta uno de los entrenadores más
viejos del lugar de nombre; “Victorino”. Así es viejo, espero que esta vez me
hayas encontrado buenos rivales. - Tómalo con calma muchacho, recién estas
empezando en este mundo… Entrenando adecuadamente en este lugar con nosotros, y
con nuestro campeón, Terry Bogard como tu mentor, llegaras muy lejos en el
cuadrilátero muchacho, eso te lo aseguro – le dijo el entrenador de cabellos
canos, Victorino. Ey Campeón, ¿y tú a dónde vas?, le pregunta otro de los
instructores del gimnasio. ¿Ah?, voy un rato a la terraza. El más joven en años
de los tres adiestradores enarca la ceja izquierda y le pregunta; ¿La terraza?,
¿y qué piensas hacer ahí, tomar el aire?. - ¿No será que te has enfermado de
amor por esa novia tuya? – le dijo Rock, para luego lanzar a reír. Terry mira a
los tres entrenadores y les dice: ¿Quién de ustedes escribe poemas?. ¿Poemas?, pues
en mi juventud lo hacía, pero ya en mi senilidad ya no me acuerdo como se
escriben – le dijo el anciano instructor. - Ok, estaré un rato arriba
escribiendo uno, luego nos vemos – les dijo el poderoso artemarcialista de los
pantalones de vaquero azul y calzado de cuero marrón, quien les hace un gesto
con su mano derecha, ya retirándose del lugar. El adolescente de los rubios
cabellos lo ve alejarse del cuadrilátero de lona celeste, y mientras se colocaba
su cómodo casco azul, se dice así mismo a baja voz; ¿poemas?... escribir poemas no me va a hacer poderoso.
VII
Ya era pasado el mediodía, Terry
quien se encontraba en un sillón cama de madera en la terraza del local, da un
suspiro, para luego mirar el cielo celeste y despejado, para luego decir; Por
fin terminé… esto le va a gustar a Racheal. Terry guarda su bolígrafo de tinta
azul y su libreta de anotaciones dentro de su casaca de cuero marrón, para
luego levantarse de su asiento, recoger todos los papeles arrugados que había
arrojado, para finalmente meterlos dentro de un tacho para la basura. Ya eran
pasadas las dieciséis horas de la tarde, y el vehículo motorizado llega al
centro comercial. Ambos caminaban por el boulevard en donde se veía todo tipo
de tiendas, además de mucha gente que transitaba a esas horas por el lugar en
donde se veían muchas decoradas y llamativas plantas en grandes masetas. - Aquí
es el lugar – le dijo Terry al joven de la casaca roja y blanca señalándole con
el pulgar de su mano derecha una tienda de joyerías. Después de varios minutos
Terry decide el anillo de compromiso a llevarse de la tienda. Terry saca la
bella joya del pequeño estuche en forma de corazón, y se lo queda mirando. Rock
mira el anillo que pensaba regalarle su mentor a su novia, y luego le dice: ¿Tanto
te demoraste en elegir el anillo?... esa mujer sí que te tiene hechizado,
Terry, ten cuidado. El hombre de los cabellos rubios que se veían un poco
recortados, hace una mueca sonriendo, y le dice: Este anillo le va a gustar a
Raquel… y no es hechicería como dices, Rock… esto, es amor… algún día estarás
ahí, y harás lo mismo con esa mujer con la que quieras compartir tu vida,
muchacho… créeme, todos pasamos por eso. Rock, quien tenía ambas manos debajo
de su nuca, le dice: Si tú lo dices… ahora regresemos a casa Terry, hemos
quedado en un partido de baloncesto, ¿lo recuerdas?. - Ok, no hay problema,
Rock – dijo el guerrero norteamericano también conocido como “El legendario
lobo hambriento”, quien tenía sus pensamientos en Raquel, y en la cena romántica
que tendrá dentro de unas horas en su hogar. El guerrero de la casaca marrón y
estrella blanca en la espalda, después de pasar la tarde con Rock, se despide
de él, se sube en su motocicleta y se regresa al Dojo Shiranui-Ryuu, para tener
su cena romántica con Racheal Kelsey.
VIII
La cena esa noche en la casa de
los hermanos Bogard era especial para la bella mujer de la blusa blanca y
pantalones de vaquero celestes, ya que presentía que Terry se le iba a
declarar. Terry quien vestía ahora unos pantalones de vaqueros azul oscuro y una
camisa de vestir de mangas largas color guinda, pone el cubierto en el plato,
cuyo alimento ya había terminado, y luego le dice a Racheal, quien también
había terminado su plato de fetuccinis; Vamos al balcón, que quiero decirte
algo importante con la luna desnuda de testigo. - Parece que mi buen lobo va
aullar bajo la luz de la luna… de acuerdo – le dijo la bella mujer de la piel
blanca quien estaba con unas semanas de embarazo. Ambos ahora se encontraban en
el balcón de ventanales de madera blanca, el cual quedaba ubicado en la segunda
planta de la casa. Ella yacía erguida, esperando lo que le dirá el corpulento
guerrero norteamericano. De pronto, el hombre de los cabellos color del trigo,
saca un papel doblado del bolsillo de su camisa color guinda, para luego poner
su puño izquierdo en sus labios mientras daba un tosido… para finalmente desplegar
el papel. Antes de leer el contenido, él mira a la exuberante mujer de los
grandes ojos azules como el zafiro, y le dice con sinceridad: No soy bueno
reteniendo las palabras que tengo aquí dentro en lo profundo de mi corazón… es
por eso, que lo escribí, y procuré que me salga un bonito poema… Si me
permites, te lo recitaré. Raquel se emociona, ya que Terry si bien es cierto es
muy apasionado en la intimidad con ella… no es de recitarle poemas. Después de
expresar con palabras lo que tenía escrito en el papel, le dice a la bella
mujer de las grandes caderas; ¿Y qué te pareció?. Ella pasa ambos brazos por el
cuello de su varón, besa sus labios, y luego le dice: Te quedó muy bonito el
poema… muchas gracias por recitármelo… nunca un hombre me ha recitado un poema
tan romántico. Raquel empieza a derramar unas lágrimas de alegría, lo que
aprovecha Terry Bogard para hacer su siguiente movida. Terry con su mano
izquierda saca de su bolsillo izquierdo de su pantalón un pequeño estuche de
terciopelo rojo en forma de un corazón… se hinca ante la mujer de los grandes
pechos… abre con su mano derecha el pequeño estuche, y luego le dice: Racheal…
¿Aceptas mi proposición de amor, para llevarte al altar de dios?. Luego Terry se
vuelve a poner erguido, le ayuda a colocarle el precioso y costoso anillo, y
espera que ella se le lance a sus brazos para terminar la escena con un
romántico y apasionado beso. Ella coloca nuevamente ambos brazos por el cuello
de su varón, y lo besa en los labios de una manera muy apasionada, para luego
ella decirle: Siempre seré tuya, Terry. Después de la proposición de amor de
Terry a Racheal, a las semanas se desposaron de blanco… en el Altar de Dios.
Continuara en una Próxima Historia…
capc
Si te gustó este fan fiction, aquí puedes dejar tu contribución de dinero si en verdad eres fan y/o admirador(a) de la protagonista de esta historia.
Link PAYPAL: https://paypal.me/capc1979
Y si no usas PayPal puede ser por YAPE:
Enlace del Foro de capc para leer
la Historia.



Comentarios
Publicar un comentario