Historia de Mai Shiranui – Historia#2 : “La Heroína de South Town”#2

 

Historia de Mai Shiranui – Historia#2 : “La Heroína de South Town”#2



 

 

 

Autor: capc

 

1.- Cabe señalar que esta es una historia no oficial en donde menciono a personajes de las franquicias de Fatal Fury y The King Of Fighters de la SNK.

 

2.- Todos los derechos reservados pertenece(n) a la(s) compañía(s), persona(s) que crearon a los personajes, imágenes y demás que se mencionan, muestran en estas historias creadas por mi persona. 

 

3.- Son historias que comparte en el Internet el mejor jugador del Perú solamente en el videojuego de la SFC "Super Formation Soccer 94", y quien es el admirador numero#1 en el Perú de la Ninja "Mai Shiranui" escribiéndole prosas, poemas y fanfics

 

 

 




 

 

I

Es una agradable tarde en el dojo Shiranui-Ryuu, en el salón de juegos el cual quedaba ubicado en la tercera planta de la espaciosa casa de los hermanos Bogard, se encontraban conversando de manera amena las esposas de los justicieros de ciudad del sur. Mai se mostraba en top deportivo rojo y pantaloneta licra color negra a la altura de las rodillas, y Racheal vestía una camiseta top color blanco y pantalón licra turquesa a la altura de las rodillas, en donde ambas bellísimas mujeres lucían esas torneadas piernas y un perfecto derrier. Terry Bogard se había ido esa semana con su hijo biológico y su hijo adoptivo a acampar al parque privado de “Ginnie Springs Outdoors”, y Andy Bogard se encontraba viendo los asuntos del dojo Shiranui-Ryuu en el país de japón, encontrándose ambas mujeres kunoichi sin sus maridos esa semana en casa. La mujer de la horquilla blanca en sus largos y marrones cabellos falla su tiro con el taco, y se la veía pensativa. Raquel se percata que su buena amiga esta un poco distraída, y le dice: ¿y vuestra buena heroína de South Town tuvo acción anoche?. - ¿Qué? - dijo Mai, quien luego le pregunta a la exvigilante de Arnhem: ¿te acuerdas de ese sujeto Alba Meira?. - ¿Quien?... ¿no es aquel que es líder de una banda callejera de vigilantes del sector cinco? – le pregunta la mujer de los grandes ojos azules como el zafiro. La ninja del generoso pecho le asiente, y luego le dice: anoche volvió a mostrar interés en mí, y ese individuo sabe muy bien que yo no le pienso ser infiel a mi Andy. Ambas mujeres suspiran al unísono mientras se encontraban sentadas sobre el borde de la mesa de billar de terciopelo verde. ¿Y que piensas hacer al respecto?. No lo se amiga.. es persistente y sabe piropearme, además de atractivo pero… lo veo como un aliado en las noches, y no como un amigo. - Ay Mai, pero el hombre siente mucho calor por ti, ¿porque no se lo das? – le dijo Racheal gesticulando con sus manos en el lado donde tiene su corazón, y con algo de sorna en la forma de decirlo. La mujer del generoso derrier ve que se lo dice en forma de broma su buena amiga, y le responde: Ay Raquel, será porque no quiero que termine chamuscado el acosador educado que me quiere reemplazar a mi Andy❤.

 

 

 

II

Ambas ríen por lo que había dicho la mujer del top deportivo rojo y grandes pechos. Mai le da un sorbo a su lata de refresco, y luego le pregunta a la mujer de los largos cabellos rubios: Y tu Raquel, ¿no te gustaría romper esa promesa que le hiciste a tu ya sabes quien para volver a cuidar las calles por las noches?. - Mai, tu sabes muy bien que no puedo hacerlo… es una de las promesas que le hice a mi Terry cuando me liberó de mi jaula, y es otra de las promesas que no pienso romper con él… no volveré a hacerla de vigilante ni en Holanda ni en ningún otro país, mi querida amiga – le dijo Raquel con lata de refresco en mano y el dedo índice de la misma mano apuntándole a la mujer de las bien trabajadas piernas. Mai le da otro sorbo a su lata roja de aluminio, y piensa en las anécdotas que le contó la kunoichi de las torneadas piernas en su estadía en los países bajos, y sobre todo en japón, en donde ninjas subversivos le dejaron cicatrices en su mente. Oye Mai, y regresando al tema de ese “acosador educado”, ¿por tu cabeza no pasara el de romper alguna promesa con tu ya sabes quien, para no se… tener una aventura con ese hombre?. Mai suspira, y luego le dice: Amiga, tu sabes que dejé a muchos hombres allá en mi país natal con los corazones rotos y no.. - Pero ninguno era un experto artemarcialista y líder de una banda de vigilantes callejeros según lo que me has contado en varias ocasiones en esta casa – dijo la ninja americana interrumpiéndola, para luego decirle: Si Andy no regresa de japón, ese Alba Meira sería un buen pretendiente para tí, ¿no lo crees así, amiga?. - No digas eso Raquel… no puedo imaginarme una vida sin el hombre a quien le entregué mi castidad… siempre seré suya – dijo Mai quien ahora estaba erguida y con el ceño un poco fruncido, para luego decirle: Y si ese hombre me busca tentar con la infidelidad, conocerá lo temperamental que puede ser esta madre de dos hermosos hijos y quien tiene a su lado un digno esposo.

 

 

 

III

Esa noche, en algún lugar de South Town se encontraba el peligroso mafioso de la cabeza calva y gafas negras urdiendo un plan, para buscar acabar con los miembros de la banda de vigilantes llamada “Los hijos del destino” liderados por Alba Meira, los cuales se encargaban de neutralizar a los microcomercializadores de drogas del Sector Cinco, el cual era de la jurisdicción de Mister Big y de otro jefe de la mafia por orden del “Rey de South Town”, Geese Howard. Esos malditos perros de los hijos del destino siguen molestando a mis muchachos, y eso me encabrona Malthyuss. - Tranquilo Big, ya he puesto a trabajar a “Malendrey” para que prepare a nuestros hombres para limpiar nuestras calles de esos perros sarnosos – le dijo el mafioso de la piel morena y cicatriz en una de sus mejillas quien fumaba su habano, para luego decirle:  Oye, por cierto Big, ¿crees poder derrotarlo esta vez a su líder?. - Desde luego… ¡Yo soy el “gran chulo”!, quien tiene a las más bellas mujeres, y quien le da a vuestros ciudadanos bienestar a sus mentes… voy acabar con ese sujeto, eso te lo prometo Malthyuss – le dijo el peligroso proxeneta de las barras de metal de cuero negro las cuales estaban guardadas dentro de su abrigo. Uno de los maleantes se acerca a la mesa donde estaban sentados los dos mafiosos, y le dice al gánster de la cabeza desnuda y gafas oscuras: ¿Mandó a llamarme jefe?. El sujeto de las gafas negras y cabeza calva golpea dos veces su puro en el cenicero y le dice: Siéntate y dime; ¿qué cosa te has averiguado de los perros de los hermanos Meira?. El sujeto de blancos pantalones y camisa rosada les dice: De fuente muy confiable de vuestra poli, su líder, Alba Meira estará este viernes celebrando el onomástico de una amiga suya. - ¿Sabes quién es la mujer? – le inquiere Mister Big. El maleante de los cabellos rubios recortados le dice: Es una rubia, de veintitantos años, muy bonita, pero tiene retardo…  y va ser en un restaurante de comida italiana que han abierto hace unos meses y que tiene una bonita mesa de billar… y estará solo con un grupito reducido de amistades. Mr. Big hace una mueca con los labios, dibujando una sonrisa, y luego le dice: ¿Piensas hacer esa jugada, no es así?. Malendrey le responde: Así es, jefe, por algo me dicen el maestro del disfraz. El mafioso de la piel color canela y quien también tenía la cabeza desnuda, muestra una blanca sonrisa, porque sabía lo que pensaba hacer su secuas dentro del establecimiento de comidas. - Una vez que lo tengas blando a ese engreído, lo acabaras, y toda esa gente sabrá quien fue el que le dio muerte a su líder… y ese hombre eres tú, Big – le dijo el hombre de piel morena y cicatriz en el rostro quien alza su vaso de bebida alcohólica, apuntando hacia donde estaba sentado el peligroso gánster de las gafas negras y cabeza desnuda.

 

 


IV

Era viernes, y era de noche… en el restaurante italiano de nombre; “Trattoria Nostra” estaban en una de las mesas el líder de la banda de los Hijos del Destino, quienes eran ciudadanos que ayudaban a personas oprimidas del “Sector Cinco” de South Town, y su acompañante, una jovencita agraciada, de un vestido de estampados de flores el cual era largo y le llegaba hasta los tobillos… la joven de los cabellos rizados y rubios tenía un retardo producto de un trauma ocasionado por algo que vivió hace unos años atrás en uno de los barrios del sector cinco de ciudad sur. El educado hombre de las ropas negras con carmesí y gafas de sol acaricia con los dedos de su mano derecha los dóciles dedos de su acompañante, y le dice: Este lugar que recomendaste para venir a comer es de mi pleno agrado, “Chyara”… es un lugar apropiado para tan bella signorina. Alba, que bien utilizas el idioma, sonó italiano. Él le muestra semblante alegre, le da dos palmoteos leves con los dedos de su mano derecha a su mano izquierda de Chyara, y le dice: Bueno, estamos en un restaurant con bonita música de aquel país, con una damita de raíces italianas, y será por eso que el acento me sale bien... es solo eso. Un sujeto que les había servido vino de la casa y platos de pasta italiana, se retira con el carrito de servicio del lugar donde estaban las mesas de manteles blancos y agradable música italiana que sonaba de un viejo reproductor de vinilos. Luego el mismo sujeto que vestía el uniforme de personal del restaurante, y quien llevaba puesta una peluca negra, lentes de contacto negros, y bigotito postizo, se detiene al lado de una pared, y mira de reojo a ambos brindar con sus copas levantadas. Malendrey se asegura de ver a Alba Meira libar el vino, y luego se retira del lugar de lo más tranquilo y sin despertar sospechas. El amigo de la joven con retardo tenía un mal presentimiento, y mientras masticaba el alimento mira su copa de vino la cual tenía a su mano izquierda. - ¿Qué te pasa Alba?, ¿Por qué dejaste de comer?, ¿Qué tienes? – le pregunta la joven mujer de los verdes ojos quien veía a su amigo con su entrecejo fruncido. Una corazonada, solo fue una… De pronto, Chyara se muestra inestable, mareada, con falta de aire y… termina desmayándose. El hombre de los lentes de sol y peinado tipo ombré empieza a ver distorsionado, y siente fuertes mareos que lo vuelven inestable. Él se había levantado de su silla mostrando los dientes, sentía que había sido envenenado por el trago de vino que ingirió hace un momento.   

 

 

 

V

El hombre oriundo de Alemania se dirige al cuerpo de la mujer desmayada para brindarle ayuda, pero se encontraba muy débil. Se escucha una risa que él reconoce, y se preocupa por la joven con retardo. - ¿Pensaste que ibas a librarte de mí? - le dijo el peligroso gánster de las gafas negras y cabeza desnuda, quien luego le hace señas a sus hombres para que se encarguen de los comensales que se veían conmocionados, para luego dirigirse hacia la chica desmayada. Alba Meira quien hacía mucho esfuerzo para no desmayarse, ve distorsionado al sujeto de las barras de metal quien empieza a acariciar la dócil y blanca piel de la joven desmayada, y le dice: No le hagas daño… no te atrevas. El sujeto del chaleco de vestir color castaño y cabeza calva lo mira a Alba Meira haciendo una mueca con los labios, y le dice: No pienso hacerle daño, porque si esa hubiera sido mi intención, ambos habrían probado su ultimo trago juntos. Quieres decir, ¿que el vino solo estaba con una fuerte droga?. Se vuelven a escuchar risas de Mister Big y sus bandidos que habían reducido a los hombres del líder de los justicieros “Hijos del Destino” que estaban en los alrededores del establecimiento de comidas. - Te ves un poco sorprendido Meira… te preguntaras porque tus hombres fueron reducidos con tanta facilidad, ¿cierto? – le dijo Mr.Big. ¿De que hablas?, ¡dilo de una vez!. El gánster vuelve a hacer una mueca con los labios, y le dice: a que metí a un infiltrado en vuestra organización que los engañó demasiado bien diría yo… ¡Jajajajaja!. Por la cabeza del líder de la organización de vigilantes del “Sector Cinco” pasa el reciente miembro de su grupo que tiene un par de semanas con ellos. - Creo que debiste hacer un mejor filtro a tus muchachos para que no terminen apuñalándote por la espalda, Meira… y ese fue tu error – le dijo el criminal del chaleco de vestir color castaño quien se acerca al cuerpo del líder de los Hijos del Destino para luego apretarle el cuello con su mano derecha, levantarlo por los aires, para finalmente arrojarlo sobre una de las mesas. La mesa queda volteada, y el hombre de los lentes de sol yace tirado sobre el piso de alfombra color mostaza. Él se dice a si mismo con el pensamiento : “Toni”, nos engañó muy bien… bajé la guardia, debí haber traído más hombres para que cuiden a Chyara… cometí un gran error… perdóname Chyara…”  

 

 

 

VI

Luego el peligroso mafioso de la cabeza desnuda le vuelve apretar el cuello a Alba Meira y le dice: ¿Sabes lo que me cuesta sobornar a esos perros polis para que dejen trabajar a mis muchachos?... ¿no?. El justiciero hombre de las gafas carmesí recibe ahora un golpe de puño en la boca del estómago que hace que caiga arrodillado y con la cabeza gacha agarrándose con ambas manos el estómago. - ¿Sabes lo que me cuesta sobornar a los fiscales para que dejen libre a mis muchachos?, ¿no? – le dijo el hombre de la cabeza desnuda quien ahora lo patea a un lado del cuerpo haciendo que caiga de costado. - Jefe, déjeme acabar con él – le dijo el delincuente que le había dado el trago mortal a Alba Meira y a su amiga, Chyara. – No te metas en esto Malendrey, este perro es mío – le dijo el mafioso de la cabeza calva y gafas negras a su subordinado de los cabellos rubios recortados. Yo solo quería cobrármelas por lo que les hizo a mis muchachos, pero la verdad me complacerá ver como lo hace usted, jefe.  – Luego que acabe contigo me llevare a tu amiguita… en mi bunker la tendré bien domesticada – dijo el gánster de las barras de metal y gafas negras quien luego vuelve a reír. El líder de una organización de justicieros nocturnos se pone en alerta, y le relampaguean los ojos al escuchar lo que dijo Mister Big ya que, sabía cómo terminaban las mujeres bellas y dignas que eran atrapadas por el sujeto que se hace llamar; “el gran chulo”. Una mujer que no era agraciada de rostro, de cuerpo un poco esbelto, de unos treinta años y quien estaba en los servicios higiénicos de la segunda planta del edificio, deja un mensaje de texto desde su teléfono móvil a su maestra de artes marciales quien se encontraba en su hogar viendo una película infantil junto a su pequeña hija. Ella revisa el mensaje de texto que lo recibió por vibración de su pequeño teléfono negro y le dice a su pequeña hija de los ojitos marrones: Hijita, madre tiene que salir a trabajar, terminas de ver la película con Dorothy y luego te me vas a la cama. Luego se levanta del sofá, besa la frente de su hija y se dispone a ir al lugar en donde se suscitaba un hecho delictuoso. Ahora la maestra del clan ninjutsu Shiranui-Ryuu se encontraba en lo alto de su casa, se cambia instantáneamente de ropas luciendo en esta ocasión un traje todo de negro y bien ceñido al cuerpo, para luego dar rápidos desplazamientos por el aire con dirección al lugar de los hechos en donde estaba en problemas el líder de la banda de vigilantes de los “Hijos del Destino”, Alba Meira.

 

 

 

VII   

El delincuente de los cabellos rubios recortados y quien era habilidoso en el maquillaje y disfraz con otros tres hampones había metido al administrador y empleados del establecimiento de comidas dentro de la cocina, a los comensales en los servicios higiénicos de la primera planta, sin que ninguno se encontrase con un teléfono móvil para poder pedir ayuda, y la alarma para alertar a la policía había sido desactivada por el experto delincuente que se había hecho pasar por un trabajador del restaurante italiano “Trattoria Nostra”. Chyara quien había recobrado el conocimiento, escucha los quejidos de dolor que hacia su amigo, y empieza a gritar para que Mr.Big lo deje de golpear. - ¡Suéltalo! ¡Ya no lo lastimes! Te lo suplico… - dijo la joven rubia de los ojos verdes quien sufría un leve retardo para hablar. Mister Big hace una mueca con los labios, dibujando una sonrisa, mientras presionaba con su barra de metal de cuero negro el cuello de Alba Meira quien mostraba su rostro magullado y sin sus gafas de sol, para luego decirle al lastimado justiciero nocturno: Parece que tu amiguita ya se quiere ir a mi bunker… muchos problemas me diste, y ahora ya se esta acercando el momento de terminar el juego. La dama de negro ya se encontraba en la terraza del edificio, en donde la esperaba la discípula del clan ninja Shiranui, que le había enviado el mensaje de texto hace unos minutos. Después de una breve conversación entre ambas mujeres, Mai se dispone a ingresar por el ducto de ventilación que daba a la cocina de la Trattoria Nostra, en eso la discípula de rostro poco agraciado y cuerpo un poco delgado le dice: Maestra, es un poco estrecho el canal de ventilación que lleva a la cocina. ¿Estas insinuando que estoy gorda, “Mitsuri”?. - Lo siento, no fue mi intención – dijo la joven mujer de los cabellos negros recortados quien luego agacha la mirada. - ¡Ey! – le dijo la dama de negro haciendo que la mujer de los pequeños pechos la mire, para luego guiñarle un ojo y decirle: Mitsuri, da aviso a la policía para que vengan a aprehender a los malhechores. ¡Si Mai-Sama!.

 

 


VIII

La dama de negro ya se encuentra en la planta del segundo nivel del inmueble, viendo detrás de la rejilla del suelo que da a la planta baja a los rehenes que eran varios empleados del restaurante, en donde también estaba el administrador del local de comidas, todos ellos angustiados y atemorizados. La mujer de los guantes negros separa despacio la rejilla de metal, y cae como un gato al suelo, sin hacer ruido y de manera sigilosa, para luego hacer un gesto con el dedo índice de su mano derecha a la altura de sus labios a los asustados trabajadores del Trattoria Nostra. Uno de los chefs que sabían quién era la mujer del característico peinado le hace señas con las manos a la curtida vigilante para que tenga cuidado dado que, los proyectiles de bala en los balones de gas podrían causar un desastre en el restaurante. Mai presentía que había dos sujetos con armas de fuego detrás de la puerta blanca, la cual era la única que daba a la salida, pero sabía que es lo que tenía que hacer en ese tipo de situaciones. Ella mira uno de los extintores de fuego que se encontraban en la espaciosa cocina, luego se le acerca al administrador del lugar y le dice a baja voz: a mi señal hagan algo para llamar su atención, para que entren hasta aquí, ¿de acuerdo?. El hombre calvo en la coronilla y bigote negro le asiente con la cabeza. Luego ella toma el extintor de fuego y sube por donde entró, coloca la rejilla en su lugar y espera para entrar en acción. - ¿Que es ese ruido?, ¿Qué están haciendo ahí? – se preguntaba uno de los malhechores que estaba detrás de la puerta de la cocina. El otro hampón quien tenía un arma semiautomática le dice: vamos a ver que quieren. Las empleadas mujeres quienes se encontraban con sus indumentarias blancas dejan de golpear las cacerolas al ver a los delincuentes acercarse debajo del ducto de ventilación. - No me fastidies con tonterías, ¿Qué cosa quieren? – le inquiere uno de los dos hampones con el arma en la cabeza de una de las empleadas. Solo queremos ir a los servicios, solo eso, por favor, no nos daga daño, solo queremos ir al baño. Tomen ollas y hagan ahí lo que tienen que hacer. - No lo haremos en presencia de hombres viéndonos -  le dijo la otra mujer que también era de melena rubia y ojos claros. Mai aprovecha el descuido de los delincuentes y arroja el extinguidor en la cabeza de uno de ellos, para luego ágilmente aparecer detrás del otro hampón y torcer su cabeza con sus manos, dejándolo desmayado sobre el suelo de losetas blancas.

 

 

 

IX

La dama de negro después de dejar a ambos delincuentes amordazados se dirige hacia el baño de los clientes para reducir al sujeto armado que tenía encerrados a los comensales del Trattoria Nostra. Una pareja de novios que querían entrar a comer en el restaurante de comida italiana les causaba un poco de extrañeza que la puerta de entrada se encontrase cerrada, las cortinas de las ventanas cerradas, y la iluminación reducida a la mitad. El novio de la mujer que estaba a su lado le pregunta al que parecía un trabajador del local: Disculpe buen hombre; ¿a que se debe que este cerrado, si este lugar esta abierto todos los días?. El sujeto que tenía su indumentaria de obrero y unas gafas un poco pavonadas para ocultar su mirada le dice: El administrador ha ordenado hacer unos arreglos al local, y debería estar abierto para mañana. La pareja de novios se retira de la acera en donde estaba el delincuente llamado Malendrey esbozando una sonrisa, y quien era un experto engañando personas. Mientras tanto, dentro del restaurant Mr.Big le estaba diciendo palabras finales al líder de la organización de los “Hijos del Destino” a quien le estaba apuntando con una pistola y con Chyara aterrada por lo que estaba pensando hacer el peligroso gánster del zarcillo de plata en una de sus orejas. - La cuidare bien a tu amiguita, y terminara como toda una damita – le dijo el mafioso de los lujosos zapatos y cabeza desnuda quien estaba por apretar el gatillo. Se empiezan a escuchar las sirenas de los patrulleros que estaban llegando al lugar donde se suscitaba un hecho delictivo. - Jefe, los polis se acercan, no tenemos tiempo, debemos irnos ya – le dijo Malendrey, quien había regresado para informar a su jefe. - Llévatela mientras acabo con este vigilante – le dijo el mafioso que estaba con el dedo en el gatillo. Un abanico lanzado por la heroína de las ceñidas prendas negras golpea la mano derecha del gánster de las gafas negras, arrojando el arma de fuego. Mister Big y un lastimado Alba Meira apuntan sus miradas hacia la dirección de donde fue lanzado el abanico rojo y blanco. Mister Big siente que si se queda más tiempo podría ser atrapado por la curtida vigilante de ciudad del sur, así que con su secuas Malendrey emplean veloz huida del Trattoria Nostra. El jefe de la mafia patea violentamente el cuerpo de Alba Meira y su secuas empuja arrojando el frágil cuerpo de Chyara hacia donde estaba Mai lista para reducir a ambos hampones. Antes de retirarse del restaurante el mafioso del chaleco de traje castaño le apunta con una de sus barras de metal hacia donde estaba la justiciera de la adusta mirada y diciéndole: ¡Esto no ha terminado mujer! ¡Volveré!. Dicho eso el criminal de la cabeza calva y sus secuaces se retiran raudos del lugar en una limosina que estaba lista para emprender huida.

 

 


X

La joven quien tenía un retardo y amiga de Alba Meira se arroja a los brazos del líder de una organización de vigilantes del “Sector Cinco”, y se pone a llorar. El hombre del rostro magullado luego mira a la ninja de las oscuras ropas y le dice: Gracias por ayudarnos pero, ¿Cómo sabías que estaba en problemas?. Tengo mis fuentes de plena confianza y a mis oídos llegaron lo que les estaba haciendo ese perdedor. En el lugar se aparece una de las discípulas de la maestra kunoichi y le dice al hombre de las ropas carmesí con negro: ¿Se encuentra bien tu amiga?. Alba Meira reconoce el rostro de la mujer de los cabellos negros recortados, y le dice: Eres tú… la otra vez preguntaste sobre los requisitos para ser parte de nuestra banda de vigilantes… ya veo. Así es, por pedido de mi maestra lo hice, y bueno, aquella vez llegué a escuchar la conversación que tuviste con tu amiga sobre el de comer en este lugar en el día de su onomástico. - Ya veo, con que me enviaste una espía – le dijo el hombre adolorido a la mujer del generoso derrier. - Y tú un acosador educado… solo quería saber tus intenciones – le dijo ella quien luego hace una mueca con los labios dibujando una sonrisa. Él ahora la mira con mirada seria. - ¿Qué?, ¿de que habla Alba? – le pregunta Chyara. No es nada para preocuparse Chyara. Los amigos de Alba Meira entran al restaurant y se le acercan a su líder. Jefe, ¿están bien?. “Andryu”, llévate a Chyara a que la vea el paramédico, yo luego te doy el alcance. – Mitsuri – le dijo Mai, quien le hace un gesto con la mirada a su discípula para que libere a los rehenes. La mujer de los cabellos negros recortados le asiente con la cabeza y se retira de la sala de comedor en donde aún se escuchaba música italiana.  - Tú también deberías ir a que te vean esas lesiones, ese sujeto te pegó duro hoy – le dijo la dama del abanico cerrado. Nuevamente gracias por lo que hiciste esta noche… esa jovencita significa mucho para mí… conocí a sus padres, y fue traumante para ella verlos irse. Ella quien tenía los brazos cruzados con su codo derecho sobre su mano izquierda le asiente con la cabeza y luego le dice: Eres un buen líder, Meira… la comercialización de sustancias prohibidas se ha reducido notablemente en el Sector Cinco gracias a ti y a tus chicos. Él le dice:  Perdí buenos camaradas cuando era mas joven por culpa de esas drogas… quiero pensar que por cada ciudadano que ayudo, es un alivio para sus almas… ¿Sabes?, si no hubieses conocido a ese ninja americano, tú y yo seriamos los lideres de South Town… pero tengo que aceptar que el tiempo sigue pasando, y esto que aun siento por tí parece que nunca se podrá realizar. - Te quiero como mi aliado, pero no como mi amigo, Meira… soy feliz con tu ya sabes quién, y si me vuelves a buscar tentar, la dama del abanico bien chamuscado te dejará. Él no le dice nada, solo asiente una vez con la cabeza. - Ahora te dejo, que esta madre honrada tiene que ir a casa a ver a sus queridos hijos – le dijo la popular heroína de las oscuras y ceñidas ropas quien luego desaparece del lugar. Esa noche habían caído reducidos un grupo de malhechores de Mr. Big por la heroína de las ceñidas prendas negras… delincuentes a quienes les esperaría largos años en prisión, esto por cortesía… de la “Heroína de South Town”.

 



Continuara en una Próxima Historia…

capc          



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